¡ VIVA EL COLE !

Como cada miércoles, César Bona llega a clase de 5º de Primaria del colegio público “Puerta de Sancho” de Zaragoza y pide a sus alumnos que le escriban una historia surrealista. El profesor les proporciona la primera frase de la historia y a partir de ahí los niños hacen volar su imaginación, esta técnica entre muchas otras  ha llevado a César Bona a ser uno de los cincuenta finalistas al premio de mayor reconocimiento en el mundo de la docencia, el Global Teacher Prize, lo que se considera como el nobel de la enseñanza.

coleEnseñar de manera divertida es el lema que defiende este profesor zaragozano que se muestra convencido por cambiar la manera en la que se sigue enseñando a día de hoy en la mayoría de los colegios. Bona defiende que la mejor educación reside en la que educa al alumno para la vida, porque éstos son los adultos del mañana. En su primer día de clase como docente explicó a sus alumnos la vaga importancia de los dieces en los exámenes si luego en el día a día no eran buenas personas y no ayudaban al prójimo. Su metodología se basa en la empatía y la sensibilidad, pensando que en sus alumnos está el futuro presidente del país o el marido que respetará en un futuro a su mujer.

Estimula la inteligencia emocional de los más pequeños y les enseña lo que significa la igualdad, el amor o la sabiduría, los alumnos de César Bona no quieren ser ni héroes futbolistas ni personajes famosos, gracias a su tesón, este genial profesor consigue que los niños vean a sus padres como héroes, piensan que tienen en casa un papá disfrazado de Batman o una mamá con el traje de heroína. Para Bona, lo importante del colegio es enseñar a ser seres humanos de provecho. En sus etapas como profesor en colegios con menores en exclusión social o en medios muy desfavorables donde el absentismo y el fracaso escolar son comunes, le han hecho innovar en sus métodos para poder conectar con los alumnos. En sus primeros días de clase les preguntaba a los niños qué podían enseñarles ellos a él, de tal manera que César Bona consiguió que sus alumnos le enseñaran a tocar el cajón flamenco y a tocar palmas, haciéndoles sentirse importantes ya que además de hacer lo que les apasiona, se lo estaban enseñando a su profesor.

Este docente consigue que sus alumnos vayan cada día a clase ilusionados y contentos como si de un nuevo juego se tratase, gracias a esta motivación que emana tanto de los alumnos como del profesor, se consigue crear una atmósfera en la que todos se consideran importantes dentro del aula. César Bona propone una forma distinta de ver

ver el trabajo en las aulas, su propuesta didáctica ha generado controversia entre los padres de los alumnos, quienes en un principio se muestran reacios pero a la larga se muestran sorprendidos por la ilusión que ven en sus hijos por cada día nuevo de cole.

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